Los restos

Hace un mes me llamó una exnovia, Marina. No hablábamos desde 2016, algunos meses después de que cortamos. Me tomó por sorpresa, porque tenía otro número. Pensé que llamaban de algún banco o algo así. No dio muchas vueltas:—¿Podrás venir al pueblo?Me lo dijo con un tono neutro, difícil de descifrar, como casi todo en ella: primero me pareció que era un pedido entre resignado … Continúa leyendo Los restos

«I have some wine in my room»

Estaba casi dormido, y para mí ella sabía, pero igual Rocío se movió como para despertarme y de la nada me preguntó:—¿Vos creés posta posta en la monogamia?—¿Eh? —le respondí al mismo tiempo que sorbía de costado la laguna de baba incipiente que se me formaba en la comisura del labio. Intenté hacer foco, pero volví a dormitar.—Si creés en la monogamia —repitió, dándome un … Continúa leyendo «I have some wine in my room»

Aprenda a estacionar

Hoy fui a subir al auto y vi un papelito enganchado en la ranura de la puerta. Pensé que era el humillante de siempre («COMPRO SU AUTO EN CUALQUIER ESTADO»), pero no. Con imprenta mayúscula y birome azul, decía: «APRENDA A MANEJAR. LOS DEMÁS TAMBIÉN NECESITAMOS ESTACIONAR».Lo giré, pero no decía nada más: del reverso, en tinta negra, la gitana Sandra ofrecía un servicio de … Continúa leyendo Aprenda a estacionar